Cómo evitar problemas de salud con el uso del Aire Acondicionado

La llegada de las altas temperaturas primaverales marca el inicio de muchos hábitos relacionados con el calor. Uno de ellos es empezar a poner en marcha nuestros sistemas de climatización para ir sobrellevando las temperaturas en aumento.

La mayoría de oficinas y establecimientos abiertos al público cuentan con estos sistemas, y cada vez son más los domicilios particulares que deciden instalar estos equipos, sobre todo en los ubicados en la mitad sur de nuestro país donde las temperaturas estivales son más altas.

aire-acondicionado

Por norma general, el inicio de la temporada de montaje de estos sistemas para empresas como esta de aire acondicionado barato empieza en estos meses, ya que muchas familias deciden hacer esta inversión en los meses previos al verano, para poder disfrutar de una temperatura fresca en su domicilio estos meses más calurosos.  Existen muchas y muy buenas empresas con ofertas de aire acondicionado en el mercado.

Sin embargo, es necesario que tengamos en cuenta algunos consejos a la hora de utilizar nuestro aparato de aire acondicionado una vez lo tengamos instalado, para evitar los problemas de salud a los que puede estar asociado el (mal) uso de la climatización.

Los principales peligros para la salud del aire acondicionado están relacionados con los cambios bruscos de temperaturas y la salida del aire frío del aparato, que consiguen que los catarros sean muy comunes en estas fechas, así como los dolores de espalda asociados a las lumbalgias.

La principal causa de estos catarros son los cambios bruscos de temperatura entre la calle y el propio hogar o establecimiento público, que no permiten al cuerpo aclimatarse; para evitarlo se recomienda programar una temperatura entre los 23 y los 24 grados. Además, estar expuestos a una temperatura muy baja durante un periodo prolongado, mientras dormimos por ejemplo, puede provocar afecciones en el sistema respiratorio, como laringitis o faringitis.

En cuanto a la dirección del aire, es importante que no incida directamente sobre nosotros. El frio aplicado sobre un músculo hace que éste se contraiga, de manera que, si la contracción se mantiene, podemos sufrir desde tortícolis a problemas de lumbago, o incluso parálisis. Para la piel también es dañino, ya que reseca en demasía nuestra dermis, lo que puede provocar problemas como agrietamiento, picor o irritación.

En el caso de tener niños pequeños en la habitación, estos problemas se acentúan. Debemos pensar que los bebés y los niños son mucho más sensibles y necesitan una temperatura más alta y una humedad relativa constante para evitar que sus vías respiratorias se resequen.

Para comprobar que ambos niveles son correctos, utiliza termómetros e  higrómetros ambientales, disponibles en tiendas como Bebe007.com. Cuando haya un bebé en la habitación, procura que la temperatura no baje de los 23°, y la humedad se mantenga entre el 45% y el 65%, y conseguiremos evitar así que los más pequeños sufran problemas de salud.

Calienta biberones: la comida de tu bebé siempre a punto

Cuando tu peque empieza con el biberón (tanto si has decidido no darle pecho, como si lo complementas, o has decidido empezar con el destete), son muchos los cambios en el ritmo de la alimentación que se dan en vuestra familia. Y decimos familia porque los cambios no sólo los notará vuestro hijo, sino que también vosotros tendréis que adaptaros a una nueva forma de preparar la comida de vuestro hijo.

robot para calentar biberones

Por un lado, con la preparación del biberón el papá se vuelve una parte más activa en la alimentación del peque (que no en su cuidado o crianza, porque sabemos que ellos pueden, y deben, participar en otras muchas tareas hasta este momento), lo que permite a ambos organizaros el tiempo de una manera diferente.

 

Quizás este cambio sea muy práctico para muchos padres, sin embargo es cierto que el paso a la alimentación con biberón supone otros cambios que quizás no sean tan beneficiosos. Por un lado, preparar un biberón supone más tiempo y cuidado que la alimentación mediante el pecho. En general no es difícil cuando estamos en casa, aunque puede complicarse si estamos preparando algún viaje o salida fuera de casa, o simplemente si nuestros horarios no nos permiten estar siempre en el hogar a la hora de comer de nuestro bebé.

 

Ten en cuenta que, cuando preparamos el biberón de nuestro peque, es muy importante que la temperatura a la que está la leche sea la adecuada. Si el tiempo que vamos a estar fuera es relativamente corto los termos son muy útiles. Con un termo para líquidos (o para sólidos si ya toma papillas) prepararemos su comida en casa, y la guardaremos en el termo para que, llegada la hora de comer, siga calentita y apetecible para nuestro peque.

 

Si por el contrario, vamos a salir varios días de viaje, o si queremos estar seguros de que la temperatura es la adecuada, un calienta biberones es la opción más cómoda. Si sois una familia viajera, apuesta por un calienta biberones portátil, para poder llevarlo a cualquier lugar. Muchos de estos calienta biberones incluyen un adaptador para utilizarlo en el coche por lo que podrás hacer incluso viajes largos y preparar la comida de tu peque en pleno trayecto.

 

Nuestro consejo es que elijas uno con la boca lo suficientemente ancha para poder utilizarlo con la mayoría de biberones y, además, que sirva también para calentar potitos; así lo utilizarás durante mucho más tiempo.

 

Muchos calienta biberones te permiten utilizarlos también como esterilizador de biberones, una opción muy completa tanto para utilizar de viaje como en casa, ya que te permitirá tener el biberón de tu hijo siempre a punto para utilizarlo con la mayor seguridad para su salud.

 

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Más información la encontrarás en la web de regalos para bebés http://www.regalosoriginales24.com/regalos-para-bebes-y-ninos/