Consejos para organizar tu maleta de viaje

Irse de viaje suele ser motivo de satisfacción, sobre todo cuando se va por vacaciones.  Pero de la misma manera puede llegar a ser motivo de estrés, especialmente a la hora de preparar el equipaje. Existen tantos tipos de viajes como maletas puedan existir: mochilas, bolso de viaje, maletas sin ruedas, trolleys con dos ruedas, con cuatro ruedas, etc., cada una con sus características específicas que las hace únicas.

Es por ello que quizá una de las primeras cosas a decidiren un viaje es el tipo de maleta, su tamaño y características. A la hora de tomar esta decisión se han de tener en cuenta diferentes factores como lo son: el destino, la duración del viaje, el transporte y el tipo de viaje que vas a realizar.

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Una vez tienes claro tu maleta, ahora toca llenarla. Para conseguir una maleta perfecta y no quedarnos nunca con la sensación de que se nos olvida algo,  presentamos aquí algunos consejos:

  1. Hacer una lista con todo aquello que quieres llevar. Ten en cuenta los días que vas para así conocer la cantidad de prendas que vas a necesitar. Aquí puedes encontrar algunas ideas para hacer tu listado.
  2. Chequea el tiempo que hará en tu destino durante tu estancia allí. Asegúrate así de ir bien preparado.
  3. Empieza tu maleta con los artículos más pesados. De este modo quedarán los zapatos, zapatillas o tacones en el fondo de la maleta. Aprovecha los huecos que queden entre medias para poner la ropa interior, pañuelos, cinturones y demás accesorios.
  4. En el segundo nivel, por encima de los zapatos, irán las prendas más pesadas como lo son los pantalones, vaqueros y jerséis gordos.
  5. En el siguiente nivel irán las prendas más ligeras, por ejemplo: camisetas, jerséis finos, camisas vaqueras, etc. Si las prendas en este nivel no son muy delicadas se puede utilizar el “método canelón” para su almacenamiento.  Esta técnica, como nos indica el periódico ABC, consiste en enrollar las prendas y colocarlas así entre los huecos existentes en la maleta. De este modo ocuparán menos espacio dejando más de éste libre para las siguientes prendas.
  6. En el último nivel, poner las prendas algo más delicadas y susceptibles a arrugarse. En esta capa poner las prendas algo más estiradas. Un ejemplo de ellas son las camisas y/o blusas. De este modo al llegar al alojamiento serán las primeras prendas a mano para sacar de la maleta y colgar en perchas.
  7. Por último, colocar la bolsa de aseo y la maleta ya la tienes lista.

Otras consideraciones: Si se tienen artículos frágiles colocarlos entre capas de ropa de forma que queden bien “sujetos” para así evitar que se rompan y conseguir una mayor amortiguación en caso de movimiento.

Otra alternativa a tener en cuenta, si no se dispone de mucho espacio y sí de muchas prendas, es utilizar bolsas de vacío. De este modo podrás transportar más volumen en un menor espacio, eso sí, si llenas mucho la bolsa, las arrugas entonces serán más probables.

Por último utilizar bolsas de trajes si lo que quieres transportar está ya planchado y necesitas que así siga.